
ABANDONAR A LOS ANIMALES.
Alejandro Garro, La Monda
El maltrato animal es un tema muy hablado en estos días. Desde el maltrato físico, hasta llegar al abandono de los animales domésticos. Es algo que sucede en todas épocas, pero ahora con las recientes vacaciones, sucede y sucederá más que el resto del año.
Este es el ejemplo de Tala, una preciosa Pastor Alemán que fue comprada por una familia de cuatro personas. La trataron muy bien, le dieron un lugar para dormir y un lugar para comer, pero al llegar las vacaciones, y ver que había crecido mucho, la dejaron abandonada en una gasolinera de Valladolid (viviendo la familia en Barcelona) completamente sola y sin nada que comer. Tala vagabundeó durante semanas por el pueblo que había cerca de la gasolinera, hasta que María, una señora viuda, acogió en su casa a Tala y le proporcionó de nuevo un hogar. Cuando la trajo a su casa, Tala tenía pulgas, una oreja rota por una pelea con otro perro, y cojeaba de la pata izquierda. Dos meses después, exceptuando el fragmento de oreja que le faltaba, volvía a ser una perra feliz y con casa.
Como el caso de Tala, hay miles, y la gente insensible a los sufrimientos que padecen los animales, siguen abandonándolos a su suerte sin preocuparse en el duro destino que les aguarda. Esta actitud es indignante y no se debería permitir a las personas que abandonan una vida a su suerte quedar sin la multa o condena que se merecen.




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