Anabel Fernández, LA MONDA

San Fernando de Henares (Madrid). Domingo, 31 de mayo de 2009. Plaza llena.

Toros de José Luis Pereda, procedencia Carlos Núñez, nobles pero con escasa fuerza en líneas generales. Destacó el segundo por ser el mejor del lote y el quinto por ser el peor.

El Cordobés, (de gris perla y oro). Ovación y dos orejas y rabo.

Fernando Robleño, (rosa y oro). Palmas con aviso y dos orejas y rabo.

Chechu, (negro y oro). Dos orejas y palmas.

El primer toro de El Cordobés era negro mulato, enmorrillao y cornigacho.

En el primer tercio se le vio desenvuelto, realizando unas buenas tandas de chicuelinas y verónicas. En varas el picador no estuvo muy acertado con un puyazo trasero.

Brinda al público. Consiguió realizar buenas tandas de derechazos y naturales y también incluyó en la faena su característico salto de la rana. Esto último animó al público que estaba empezando a distraerse ya que el toro empezó a disminuir su fuerza. Entró a matar cinco veces, cuatro de ellas pinchando en el hueso y la última fue una media, que terminó en descabello.

El segundo de su lote era negro bragao y bizco del cuerno izquierdo.

No se  desarrolló mucho con el capote y el picador realizó un buen puyazo.

Los banderilleros también hicieron bien su labor.

Volvió a brindar al público.

Hizo varias tandas de derechazos y naturales incluyendo tanda de redondos y algún pase afarolao, aparte de una tanda de rodillas que termino con un desplante, y ya para finalizar la faena, de nuevo el salto de la rana. En el último tercio pinchó una vez y mató de una  estocada un poco caída que le produjo derrame al toro. El Cordobés consiguió conectar con el toro y el público.

El primer toro de Robleño era castaño, listón y cornigacho.

Recibió al toro con una larga cambiada e hizo varias tandas de verónicas.

El picador le puso la vara un poco delantera.

Brinda al público.

Empezó con unas tandas de derechazos y después continuó con naturales. El toro humillaba  y el torero tenía mucha disposición, se arrimaba y cruzaba con gran facilidad, parecía que estaba cómodo con el toro, e hizo algún paso de desdén, molinetes y redondos

La estocada fue desprendida e hicieron falta diez descabellos, una puntilla y un aviso para matar al toro.

Hizo una muy buena faena, pero le falló el descabello lo que no le permitió nada más que llevarse la ovación de su pueblo.

El segundo de su lote fue el toro más manso, negro mulato y bizco del pitón derecho.

En el tercio de varas el caballo se sale de los límites y la gente protesta, pero pone bien la vara. Buen tercio de banderillas. Recibe al toro sentado en estribo y realiza la primera tanda de derechazos, una serie de naturales terminando con desplantes y también varios molinetes, pero el toro se raja, lo que le impide seguir con el buen ritmo y le obliga a torearlo en las tablas, por lo que da por finalizada la lidia  y entra a matar realizando una buena estocada un poco desprendida.

El primer toro del lote de Chechu era negro mulato, cornigacho y cuestarriba

En la primeras verónicas se ve el que el toro embiste un poco suelto.

El picador se sale de la suerte y el caballo se cae mientras le picaba,  el caballo se va por su propio pie.

El toro se duele en banderillas.

Brinda al público.

Empieza la serie de tanteo mediante buenas series de derechazos y naturales incluyendo algún que otro molinete, redondos por la espalda y estatuarias por alto. La estocada fue entera un poco desprendida.

Durante la faena el toro humillaba y clavaba los cuernos en la arena.

El segundo fue un toro bien presentado, negro mulato, listón y brocho.

Realiza buenas verónicas terminando con una media y tanto el tercio de varas como el de banderillas son buenos.

Brinda al Cordobés. Empieza con un pase de tanteo por alto y serie de derechazos, el toro pierde varias veces las manos y se cae.

Se queda corto por el pitón izquierdo, hace una serie molinetes por la espalda y concluye esta serie con un desplante de rodillas.

La primera vez que entra a matar pincha en el hueso y la segunda fue una estocada contraria y atravesada, tras dar tres descabellos el toro se echa y terminan dándole la puntilla.