Fernando Sirvent Merino, LA MONDA

Desde el punto de vista histórico, todas las madres trabajadores han tenido un gran papel de heroicidad y valentía.Fue a partir del S. XVII cuando se comenzó a honrar a las madres creando un día para ellas. Todo el mundo tenía permiso para vistarlas, incluso los criados, a los cuales se les pagaba el salario.

Hoy en día, el ver trabajar a las mujeres no es nada extraño, ni mucho menos. Muchas mujeres trabajan por decisión propia, porque ellas también tienen el derecho de ganar su propio sueldo y no tener que depender del salario de su pareja, otras, en cambio, trabajan para poder sobrevivir el día a día, por mantener a sus hijos solas, sin ninguna ayuda, al ser madres solteras u otros motivos: abandono o fallecimiento del padre, etc.

Muchas madres salen con el tiempo justo para ir al trabajo, se pasan el día entero trabajando para ganar un sueldo que apenas les da para sobrevivir y poder cuidar a sus hijos, y al llegar por la noche, aún tienen que hacer los quehaceres domésticos teniendo solamente unas breves horas para poder dormir.