4 DE ABRIL: DÍA INTERNACIONAL DE  LA INFORMACIÓN SOBRE  EL PELIGRO DE LAS MINAS.

FUENTES: Kindernothilfe y Unicef (texto adaptado).

Miles de mujeres y hombres, mueren cada año por explosiones causadas por minas terrestres. En 68 países del mundo se encuentran escondidas aproximadamente 100 millones  de ellas:  en  campos  y  potreros, calles, senderos o alrededor de manantiales. Cada 20 minutos una  persona resulta  herida o lisiada. Las minas terrestres no solamente matan y mutilan a seres humanos, también causan grandes daños a la agricultura y la infraestructura del país.

Además, amenazan a generación tras generación de civiles, especialmente a los niños y niñas. Muchos años después de librada y terminada la batalla, las minas terrestres permanecen ocultas hasta que alguien las pisa inadvertidamente y desencadena un estallido mortal, o hasta que un niño encuentra un obús de mortero sin estallar y se pone a jugar con él. La curiosidad de los niños (que se sienten naturalmente intrigados por los diseños coloridos y llamativos que tienen, a veces, las minas terrestres y las municiones sin estallar) exacerba el peligro de las mismas. Las minas "mariposa" y las bombas en racimo constituyen atracciones fatales para muchos niños de corta edad.

Estas minas violan radicalmente todos los artículos de la Convención sobre los Derechos del Niño, como el derecho a la vida, a un ambiente seguro donde puedan jugar, a la salud, al agua potable, a las condiciones sanitarias adecuadas y a la educación. Más aún, la existencia de minas terrestres activas y de municiones sin estallar representa una grave amenaza a la actividad económica, ya que esos artefactos impiden el acceso a terrenos donde se deben reconstruir hogares, caminos, escuelas y establecimientos sanitarios, así como otros servicios esenciales. También impiden el acceso a regiones donde se puede practicar la agricultura y la ganadería e imposibilitan el riego, lo que atenta contra la seguridad alimentaria.

Por tanto, no olvidemos que para muchos seres humanos, este problema sigue conviviendo con ellos cada día y, a pesar de existir cada vez mayor colaboración por parte de diferentes países todavía, como dice Juanes, uno de los artistas actuales más comprometidos con el tema, en su canción Minas piedras: “vienen bajando de la montaña con la esperanza hombres y niños mal heridos, buscando asilo, buscando un sitio, para soñar y amar”.