María José Muñoz, LA MONDA
En 1955, Rosa Parks tenía 42 años. Mujer afroamericana, de profesión costurera pero además secretaria y ayudante de la asociación nacional para el avance del pueblo de color.
En la década de los 50 y 60 los negros estaban oprimidos por la sociedad blanca, sufría humillaciones, no podían compartir los mismo lugares públicos que los blancos, en algunos sitios como los baños de los restaurantes habían letreros que ponían ``solo blancos´´ o``negros no´´ como si fueran perros.
Algunos lucharon, como Rosa Parks, tenía muy claro que todo esto podía y tenía que cambiar.
El cambio empezó el día 11 de diciembre de 1955, cuando Rosa Parks, cansada de trabajar, subió a un autobús y al ver que la parte de atrás que era en la que dejaban sentarse a los negros estaba llena , por ello se sentó en la parte del medio que los negros podían ocupar mientras no hubieran blancos en ese caso se tendría que levantar para dejarles los asientos.
El conductor le ordenó , junto a otros tres negros que cedieran sus lugares a un joven blanco, los otros se levantaron , pero Rosa Parks permaneció inmóvil .
A Rosa Parks la encarcelaron, todo esto conllevó un debate político y social y pudo demostrar que todo podía cambiar.
Indignado, un joven y desconocido pastor llamado Martin Luther King organizó una oleada de protestas que duro 382 días.
Gracias a esto, ahora en el siglo XXI hay igualdad de razas, pero se sigue luchando por un mundo sin racismo.
En nuestros tiempos la personas de cualquier raza se pueden sentar libremente en un autobús o caminar por la calle junto al otro sin tener que agachar ninguno la cabeza. También podemos decir que sigue habiendo algún analfabeto que no ve bien la igualdad. A estas personas les decimos que lo que cuenta es el progreso, que todos por dentro somos iguales.
Un arco iris, una nueva era, igualdad para todos.



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