LA GRAN NEVADA

Javier Hernández, LA MONDA

Me desperté un 9 de Enero a las 8 de la mañana, me asomé corriendo a la ventana y vi la gran nevada en Coslada.

Empezó  poco a poco y me tocó ir a clase, los profesores no nos dejaban ir al patio. Entonces, a segunda hora, tuvimos la suerte de que se rompiera un radiador, fue nuestro tubo de escape para poder salir del centro y se consiguió, pasamos unas de las mejores mañanas de toda nuestra vida .

Hacía cinco años que no nevaba y lo disfrutamos como unos niños pequeños. Las calles estaban abarrotadas de personas, en las carreteras no se podía circular y las aceras se habían convertido en una terrible pista de hielo muy peligrosa en la que todos caímos.

Una vez que salimos del centro todos nos fuimos  a casa, cogimos trineos, cartones, bolsas de basura, todo servía con tal de pasarlo bien.

En este día todos éramos amigos, nos tirábamos bolas de nieve, nos dejábamos los trineos, etc.

Salimos empapados de la calle para llegar a casa, pero la fiesta no se había acabado todavía, quedaba la tarde. Con ella más de lo mismo, nieve, nieve y más nieve y así un gran día para recordar, sólo tenemos que olvidar aquellos accidentes que hayan ocurrido gracias a nuestro ayuntamiento por no echar sal en las calzadas.