Susana Cardenal, LA MONDA
“Llevo pidiendo el alta más de cinco meses, pero a nadie parece importarle que tenga que mantener a mis tres hijas con vida con tan solo 300 €”
Sólo gente humilde es capaz de recibir a alguien tan amistosamente. Mª del Carmen, de cuarenta y un años de edad, me abrió las puertas de su casa para contarme la terrible situación que está viviendo desde hace mas de cinco meses.
Mª del Carmen, ¿hace cuánto que lleva usted sin trabajar?
-Hace ya un año y medio. Los motivos son personales pero pasado un año ya estaba lo suficientemente capacitada como para retomar mi puesto de trabajo.
¿Cuándo pidió usted el alta para volver a su puesto de trabajo?
- Hace aproximadamente unos cinco meses, o más incluso.
¿Y por qué motivo no le dieron el alta?
-Al parecer, nadie quería ocuparse de mi caso y digamos que se “pasaban la pelota” de unos a otros. Después de varios meses de espera para una insignificante llamada, cumplí el año y medio de baja, lo cual quería decir que tenía que pasar por el tribunal medico y la empresa en la que trabajaba ya no se hacía responsable. Y yo corría el riesgo de ser despedida en cuanto me incorporara de nuevo. Y como podréis apreciar, las cosas no están como para quedarme en la calle con mis tres hijas, mi madre y los pagos de mi casa.
¿Y cómo estáis sobreviviendo a ésta crisis económica?
-Pues me resulta muy desagradable contar esta situación…Pero me gustaría que mejorara pero aún no he notado ningún cambio. Hasta el momento vivo con 300€ que es lo que me dan para sobrevivir cada mes, pero los gastos de la casa se quedan mi dinero y estoy manteniendo a mis hijas gracias a mis amigos. Aunque lo hacen con toda su buena intención, no puedo evitar sentir cierta impotencia. Ahora me encuentro sin nada que darle a mis hijas, y de lo que me ayudan y lo que pido prestado veo que me endeudo cada vez más… Al menos mis hijas, están teniendo qué comer aunque sólo sea un bocadillo cada día…Pero no sólo es eso, también necesitan ropa, calzado, y muchas otras cosas a las que no puedo acceder porque les da igual todo esto.
Lo que se limitaron a decir en un momento de angustia y ansiedad que sufrí cuando fui allí a ver qué pasaba con mi caso fue: “Lo sentimos mucho…”
Bueno, Mª del Carmen, le deseo mucha suerte y que se recuperen cuanto antes.
Muchísimas gracias por su atención.
Cuando terminé de entrevistar a Mª del Carmen, me fui de su casa con mucha pena. Mª del Carmen me había despedido entre lágrimas, por la simple razón de no haber podido ofrecerme ni siquiera un humilde café.
Su casa era muy confortable, pero muy triste y apagada…Mª del Carmen tuvo que empeñar muchos de sus objetos personales para poder pagar sus correspondientes recibos e incluso vender algún que otro mueble.
Después de poder ver y escuchar la situación de ésta familia, la gran mayoría deberíamos plantearnos la suerte que tenemos de poder vestir una chaqueta del New Yorker o unas zapatillas Reebok.



21 ene 2009 | 10:34 AM
Mi solidaridad con esta mujer y sus hijas. Hay días de sol y de sombras. Pronto vendrán días intensos de sol para Tí. Pon voluntad, mujer....me da la impresión que si la tienes....nada te detendrá saldrás adelante...porque tú te quieres, quieres a tus hijas y amas la vida. Salud y mucha risa que así ahuyentamos los malos rollos.
25 ene 2009 | 10:32 PM
Hola, Susana. Soy Juanjo, tu profesor de Lengua del año pasado y escribo para felicitarte por la entrevista. Excelente trabajo. Me imagino que debió ser un duro trance para ti, pero el resultado merece la pena. Piensa que has hecho por la entrevistada más que mucha gente en los últimos tiempos: escucharla, entenderla y hacer público su problema. Quizá a partir de ahí comiencen las soluciones.
Un saludo.