LA AGRESIÓN A UN POLICÍA EN JAPÓN ACABA CON DIEZ MIL DETENIDOS

Dos de los policías que intervinieron en la operación

Agrupación de frikis detenida por ayudar a un compañero que agredió a un policía termina con mil heridos.

Álvaro Ramos, LA MONDA

La policía detuvo a diez mil frikis por la agresión a un policía mientras se organizaba una convención de aficionados al manga en unos pabellones y sus afueras. El numeroso grupo se opuso a la detención de un compañero, lo que concluyó con la detención de unos diez mil de ellos y un balance de unos mil heridos.

Se había organizado un campeonato de lanzamiento de palillos chinos a distancia con los ojos cerrados. Había tal corro abucheando y gritando que, al acercarse un policía que pasaba por allí a ver qué ocurría, uno de los participantes falló el lanzamiento al distraerse con los abucheos y le acertó de lleno en un ojo. Entonces, el policía llamó a sus compañeros para detener al culpable del lanzamiento, que se disculpaba mientras se oponía a la detención contándole que había sido un accidente, lo que originó que el policía agredido decidiera llevárselo esposado a comisaría, tras engañarle diciéndole que donde le llevaba vendían el primer ejemplar de la saga Dragon Ball.

Esto originó una pelea entre policías y frikis que querían intentar defender a su amigo engañado. Ya que los policías eran unos ocho mil, y sus oponentes habían bebido un poco, éstos intentaron defenderse con palos de goma y todo lo que pudieron coger. La policía pronto culminó con la detención de diez mil de ellos. Muchos fueron soltados al día siguiente ya que alegaron que estaban borrachos y, muchos de ellos , fueron mandados a Urgencias de Psiquiatría, ya que los policías lo consideraron oportuno. Algunos querían seguir peleando con los agentes del orden , ya que lo consideraron un momento ideal para demostrar que sabían pelear.

El policía agredido fue a juicio para que encarcelaran a su agresor. El juez sentenció que el policía fue el que detuvo al ciudadano sin razón alguna por venganza y, si no quería ser encarcelado, debía resolverse todo en una competición de lanzamiento de palillos chinos, como se había formado todo lo ocurrido.